VENGADORES; SANCION-X



Sanción X: Todo por su hija

Nathan Christopher Summers tiene 24 horas para borrar a Los Vengadores de la historia

 
Desde que irrumpiera en el Universo Marvel, Cable ha sido muchas cosas. Villano, mercenario, soldado, libertador, revolucionario... Pero nadie le había imaginado en el papel de padre, hasta que "Complejo de Mesías" cambió su destino, de una manera tan determinante que lo ocurrido durante la misma redefiniría a Nathan Christopher Summers en todos los sentidos.

Corría 2008, y en aquel entonces nadie apostaba por hacer nada más con Cable, de tal manera que, para la inmensa mayoría de los lectores, era ese personaje de los noventa pasado de moda, cuando no un perfecto desconocido. La primera década del siglo XXI había sido tan diferente a la anterior que el que fuera el símbolo de toda una época de excesos parecía haber quedado definitivamente atrás, después de que su último intento de contar serie abierta, la cabecera que compartiera con Masacre, había sido clausurada, no sin que antes su compañero de correrías le engullera, se quedara todo el protagonismo y finalmente encontrara un nuevo público. Pero si el Mercenario Bocazos lo habría logrado, ¿por qué no Nathan?

Cable surgió del bloc de dibujos de Rob Liefeld, el joven y entusiasta dibujante que se había convertido en toda una celebridad por su trabajo en Los Nuevos Mutantes. Allí había debutado un misterioso soldado de fortuna, un tipo corpulento, ya en su edad madura, con un brazo cibernético, un ojo artificial brillante y las más enormes armas que se hubieran visto nunca en un cómic de superhéroes. En el momento de su debut, en New Mutants #87 USA (1990), Liefeld no tenía demasiado claro quién diablos era Cable, sólo que le gustaba mucho dibujarlo. La guionista Louise Simonson lo había incluido en la historia como una concesión amistosa hacia su nuevo compañero de trabajo, sin que ella tuviera plan alguno reservado para Cable. Fue su sucesor, Fabian Nicieza, cuando ya la serie había cambiado de nombre por el de X-Force, quien desarrolló todo el background de aquel nuevo héroe, cuyo pasado parecía misteriosamente conectado con el de La Patrulla-X. Se reveló así que Cable no era un cíborg, como más de un lector sospechaba, sino Nathan Christopher Summers, el hijo perdido de Cíclope, que había sido enviado al futuro para que allí pudiera sobrevivir al virus tecno-orgánico con el que había sido infectado. No sólo consiguió salir adelante, sino que se alzó como el libertador de una línea temporal atenazada con el que se significaría como su más importante enemigo, Apocalipsis.

Mientras Nicieza llenaba de contenido al personaje, su popularidad no hizo más que crecer, de tal forma que, en 1992, protagonizaría una miniserie de dos episodios dobles, escrita por Nicieza y dibujada por un impactante John Romita Jr. Un año más tarde, en 1993, llegaría la serie abierta, también a cargo de Nicieza, con dibujos de Art Thibert, pero al cabo de un tiempo acabaría siendo sustituido por Jeph Loeb... Y ahí empezaría una larga historia en común. Por aquel tiempo, el escritor también se ocupaba de escribir otras colecciones ligadas al soldado llegado del futuro, como X-Force, el grupo mutante de operaciones encubiertas que fundara Nathan, o X-Man, el hermano que nunca había tenido, procedente de "La Era del Apocalipsis". De esta forma, tuvo la oportunidad de desarrollar un microcosmos alrededor de Cable, profundizando en las relaciones con los personajes secundarios y creando los lazos que ligarían definitivamente al personaje con el mundo en el que había acabado viviendo. Destacaba especialmente la incorporación de Dominó, la amante de Cable, y de Blaquesmith, una especie de Yoda procedente del futuro post-apocalíptico del que había llegado Nathan, que le dotaba de cierto misticismo. La etapa se redondeaba con el trabajo de Steve Skroce e Ian Churchill, espectaculares dibujantes que añadirían empaque a la serie. En 1997, después de tres largos años, Loeb se marcharía, lo que también marcó un importante punto y aparte para el personaje. Los sucesores le llevarían por caminos diametralmente distintos, si bien Nicieza retomaría algunas de sus ideas, cuando recuperó al personaje entre 2004 y 2007, en la colección que éste compartiera con Masacre.

Es aquí cuando volvemos sobre "Complejo de Mesías", la saga que lo reposicionó en el escenario como nadie hubiera esperado. Al final de la misma y, obligado por las circunstancias, Cable escapaba hacia un futuro incierto junto a la única bebé con el gen mutante que había nacido tras los sucesos de "Dinastía de M". La nueva colección, conducida por Duane Swiercynski, relataría las andanzas de Cable y Hope en su viaje por diferentes épocas venideras, cada vez más desoladoras. Fueron un total de veinticuatro entregas, repartidas en España en cinco tomos, en los que Hope fue pasando de recién nacida a niña y, más tarde, a adolescente, mientras Cable iba de estoico protector a incontestable figura paterna. Por más que no compartiera gen alguno con ella, era quien estaba ahí siempre, quien la enseñaba a moverse por un mundo en el que no quedaba esperanza, quien le enseñara a no confiar en nadie y quien le salvaba la vida una y otra vez. La última, durante "Advenimiento", la saga en la que se puso punto y final al ciclo abierto por "Complejo de Mesías", y en la que Cable sacrificaba su vida para salvar la de Hope, en una escena con alto contenido dramático, pero que dejaba abierta la puerta a un hipotético regreso.

Ese regreso se produce en Los Vengadores: Sanción-X, cómic que supone el reencuentro de Jeph Loeb con un Nathan Christopher Summers que ha cambiado mucho desde que el escribiera sus aventuras. El escritor hace suya toda esa evolución, además de recuperar elementos de la etapa original (Blaquesmith, nada menos), en una historia en la que Cable se ve obligado a enfrentarse contra Los Vengadores, lo que sirve para explorar una idea que siempre le ha atraído extraordinariamente, que Nathan es el equivalente mutante del Capitán América: un supersoldado fuera de su tiempo que hace todo lo que está en su mano para ayudar a la gente. En línea con lo que suelen ser sus proyectos para Marvel, Loeb hace que el argumento pilote sobre una simple pregunta: "¿Qué estarías dispuesto a hacer para proteger a tu hija?", mientras que Ed McGuinness, en el apogeo de su talento y con una fuerza que parece heredera de Jack Kirby, llena las páginas de espectaculares momentos y disfruta de todos los guiños cinematográficos que le procura su compañero, que van desde Terminator a Commando.

Hay un último punto de interés de Sanción-X que merece ser destacado, y es el hecho de que se trate de un puente hacia el inminente conflicto de Los Héroes Más Poderosos de la Tierra con La Patrulla-X, en el que Hope jugará un papel fundamental. En realidad, fue algo en absoluto pretendido en un primer momento, ya que Loeb sólo quería escribir la historia que devolviera la vida a su añorado personaje (el título iba a ser Cable Reborn, de hecho), pero las sinergias internas de Marvel, con Tom Brevoort y Brian Michael Bendis empujando en esa dirección, hicieron que todas las piezas encajaran en su sitio.
Julián M. Clemente
100% Marvel. Los Vengadores Sanción X

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